Bueno hoy dia 5 de Enero de 2010, ha sido probablemente uno de los peores dias de mi vida, a las 10 en punto de la mañana me despierto tumbado en cama con un dolor bajo la barriga insoportable que cada vez se hacia mas grande y a la vez mas molesto, haciendo un esfuerzo enorme por levantarme de la cama me dirijo al salón para comunicarselo a mi madre, poco después, viendo que aquello era cada vez mas doloroso y molesto decido irme para el hospital, conforme entro un fuerte olor a medicina, enfermedad y desesperación se me viene encima, poniéndome aun mas nervioso de lo que estaba, me llevan a una sala sin color, con una sola ventana que nisiquiera daba al exterior, solo a otra habitación contigua en la que se divisaban cajas de guantes de goma y liquidos transparentes que se hacian llamar sueros, durante hora y media estube alli tumbado en una cama, sin poder moverme, y menos con la aguja clavada en el brazo de los analisis de sangre que me habian hecho sujeta a mi brazo con un simple trozo de celo, los minutos parecian horas interminables, sin otra cosa que hacer me puse a leer la letra pequeña de las cajas de los guantes, recuerdo que en una de ellas ponia: 102004 unidades.
Pasado el tiempo de espera me llevan a hacer radiografias a una sala donde lucia una maquina con aspecto peligroso, mientras yo estaba tumbado bajo aquella maquina esperando a que acabara todo aquello cuanto antes, los llamados medicos y enfermeras discutian sobre como querian el cafe del mediodia, con o sin azucar, es algo totalmente importante lo del cafe teniendo en cuenta que una persona esta sufriendo encima de una plancha metalica con una maquina encima padeciendo dolores de barriga.
Acabada esta parte de terror "radiografico" me envian no a una sala, sino al mismo pasillo esperando resultados de analisis y demas pruebas, mientra me conducian en la camilla, miraba para arriba, viendo pasar los alogenos que me deslumbraban los ojos, cuando creia que las cosas no podian ir a peor oí hablar del temido "quirofano" entonces pense que ya me daba igual lo que hicieran conmigo, que me cortaran si me tenian que cortar, que me pincharan si me tenian que pinchar, durante dos largas horas esperando y viendo los carteles pegados en la pared con esparadrapo, advirtiendo de la importancia que contiene utilizar pañuelos de papel y no de tela y pensando en que nisiquiera tenia a mano el DWI o alguna persona para hablar con ella y asi distraerme un poco, llegan los resultados tan esperados de las pruebas realizadas.
Al parecer todo ha salido bien, se hablaba que pudiera tener apendicitis, pero falsa alarma, media hora despues salia por mis propios pasos de aquel sitio tan aburrido y poco gratificante para dirigirme a mi casa y pasar el resto del dia tranquilo.
Y aqui estoy escribiendo sobre el infierno que nunca se me ocurrio que me podria suceder en un dia de vacaciones.